miércoles, 20 de junio de 2012

¿Es eso un planeta?

Y Pensar que hace apenas dos décadas, no sabíamos con seguridad si otras estrellas tenían planetas. Ahora no solo sabemos que existen, sino que algunos son más raros de lo que podamos imaginar. Nuevas observaciones de Kepler muestran un tránsito recurrente periódico que parece ser un planeta orbitando una estrella enana de magnitud 16 tipo K. Sin embargo, la cantidad de luz bloqueada por el planeta, llamada profundidad de tránsito, varia cada vez y es asimétrica ¿qué está pasando?

Ya que la profundidad de tránsito es altamente variable, el evento no puede ser debido a un solo planeta de tamaño fijo. Esto resultaría en una curva de luminosidad muy uniforme con eventos periódicos de tránsito simétricos. Los investigadores consideran y descartan la idea de que hay dos planetas en el sistema, en algún tipo de dinámica de baile, debido a las inestabilidades. También descartaron algún tipo de eclipsado binario con un disco de acreción; el modelado teórico de este escenario no puede reproducir las observaciones.

La teoría restante implica el tránsito de un planeta con la masa aproximada de Mercurio cuya superficie se está literalmente evaporando en el espacio. El planeta está orbitando tan cerca de la estrella, con un periodo de 15,7 horas, que el calor y la luz de la estrella causan que la superficie del planeta se sublime y se cree una especie de atmósfera. Si el planeta fuese geológicamente activo, habría una cantidad significativa de polvo y partículas macroscópicas en la atmósfera. Si la atmósfera estuviese cargada con polvo de esta forma, y el gas atmosférico pudiese escapar a través de algún tipo de corriente termal, entonces las partículas de polvo se depositarían en forma de cola de escombros oscura.

Los investigadores presentaron simulaciones donde detallaban esta pérdida del planeta, como las curvas de luminosidad se podrían ver afectadas. Uno de los parámetros vagamente limitados es la masa exacta del planeta, que debe ser pequeña, apenas dos veces la de Mercurio. Si el planeta fuese más pequeño, el tiempo de evaporación sería menor y la probabilidad de observarlo, menor. Un planeta mayor tendría gravedad suficiente para prevenir la pérdida de masa y la curva de luminosidad única no se observaría. Se requerirán observaciones adicionales para aprender más de este misterioso sistema, pero si se confirma, estaría entre los cuerpos celestes más pequeños indirectamente detectados, y el primer planeta extrasolar encontrado que es geológicamente activo.

Via astrobites

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