sábado, 17 de noviembre de 2012

Como las bacterias hablan unas con otras en nuestras células

Una bacteria puede hablar con otra mediante moléculas producidas por ambas. Este fenómeno es conocido como percepción de quórum, y es importante cuando una infección se propaga. Ahora, investigadores de la Universidad de Linköping han mostrado como la bacteria controla los procesos en células humanas de la misma manera.

Cuando se señala un infección, se reunen más y más bacterias en el lugar del ataque, una herida por ejemplo. Cuando hay suficientes, empiezan a actuar como organismos multicelulares. Pueden formar biopelículas, densas estructuras con poderes de resistencia contra tanto antibióticos como el propio sistema inmune. Al mismo tiempo, se vuelven más agresivas e incrementan su movilidad. Todos esos cambios se disparan cuando las moléculas de comunicación, cortos ácidos grasos denominados AHL, se enlazan con los receptores dentro de las células, como consecuencia, se habilitan y deshabilitan varios genes.

El AHL puede migrar libremente a través de la membrana celular, no solo en las células bacterianas, sino también en nuestras propias células, las cuales pueden verse influencidas a cambiar sus funciones. En pequeñas concentraciones de glóbulos blancos, por ejemplo, puede ser más flexible y efectivo, pero en grandes concentraciones ocurre lo contrario, lo cual debilita nuestras defensas inmunes y abre la puera a progresivas infecciones ee inflamaciones.

El equipo de la Universidad de Linköping ha sido el primero del mundo en mostrar como la AHL puede influenciar en sus células huéspedes. Usando métodos bioquímicos, los investigadores han identificado una proteína llamada IQGAP, que han destacado como el destinatario del mensaje de la bacteria, y algo como un agente doble. La proteína puete tanto escuchar las comunicaciones de la bacteria como cambiar las funciones en sus células huesped.

Los estudios de laboratorio fueron llevados a cabo en células epiteliales humanas de los intestinos, mezcladas con AHL del mismo tipo producido por Pseudomonas aeruginosa, una dura bacteria que causa enfermedades en lugares como pulmones, intestinos y ojos. Con ayuda de la espectrometría de masas, fueron capaces de observar qué proteínas se enlazaban con el AHL. Se pudo probar que el contacto físico entre bacterias y células epiteliales no siempre es necesario, la influencia puede tener lugar a distancia.

Via sciencenewsline

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