sábado, 24 de noviembre de 2012

Examinando la transición de estudiante a profesor

"Fue la cosa más dificil que he tenido que hacer, emocionalmente y mentalmente". Estas no son palabras que generalmente se asocien a un estudiante universitario que esté llevando a cabo la formación para profesor, aunque la investigadora Anita Sinner ha oído afirmaciones similares de muchos individuos en la misma situación. Cada año, miles de estudiantes hacen la transición de estudiante a profesor y las historias de aquellos que luchan a menudo están ausentes de nuestras conversaciones.

"Los pre-profesores que experimentan varios grados de lucha tienen pocas historias con las que comparar sus experiencias cuando entran en la profesión" explica Sinner. Esto magnifica el sentido de deslocalización en la profesión que han escogido para dedicar toda su vida laboral". Examinando los retos a los que se enfrenta una persona que pasa de ser estudiante a profesor, Sinner espera "aumentar la conciencia sobre el estres del oficio de profesor y trabajar para establecer, dentro de la cultura del profesorado, perspectivas alternativas acerca de la profesión”. La autora ha enfocado su estudio en Nathalie, una mujer joven en la fase de prácticas de su formación como profesora.

Nathalie es estimulada en su aula universitaria, donde se la anima a "enfocar la formación del profesorado a través de la investigaciòn, el desarrollo de perspectivas interdisciplinares, colaborar con estudiantes y profesores, y la escritura reflexiva y continua expresión visual". Aún así, está sobrepasada en su puesto de trabajo, el cual continua siguiendo un modelo de aprendizaje, donde su autoridad y habilidades son cuestionadas, no por sus alumnos de clase de dibujo de 8º curso, sino por el profesor que la esponsoriza, el cual se supone que debe impartir sabiduría, apoyo y guía.

"Fue una relación muy rara" relata Nathalie. “A veces pensaba que tal vez no le importaría compartir su clase conmigo, y entonces siempre había un incidente que me recordaba que yo estaba en su espacio. Incluso cuando ella tenía la oportunidad de ayudarme, no lo hacía. Llegó a un punto donde me preguntaba ¿Alguna vez has tomado clases de dibujo? Ese era el tono de las prácticas

Esta desconexión entre el aula universitaria y el grado de profesor representa una paradoja. “Estudiantes como Nathalie aprenden a ser profesores mientras se están comportando como si ya tuvieran los conocimientos y habilidades necesarias. Esto les pone en lugar complicado donde tienen una doble identidad como estudiante que también es profesor. Eso puede ser complicado de lidiar, ya que los roles se subvierten entre sí, lo cual puede hacer que los estudiantes profesores cuestionen la ética de sus experiencias prácticas”.

Las actuales prácticas de formaciòn del profesorado dejan a algunos profesores en prácticas vulnerables a la explotación. El alcance de la experiencia emocional de Nathalie aumenta las preocupaciones críticas acerca del modelo de aprendizaje y el valor de las experiencias de campo” Explica Sinner. De hecho, su investigación pone en duda si tales emplazamientos o lugares son los medios más productivos para preparar un nuevo profesor para el aula. Por último, Sinner ve su investigación como el comienzo de un largo estudio que abarca más disciplinas. “Esto no solo se aplica a los estudiantes para profesor que lidian con sus prácticas. El entrenamiento y la preparación en el trabajo son parte de los requerimientos del grado en cualquier campo, como enfermería, medicina, trabajo social, derecho, arquitectura o ingeniería. Abriendo un diálogo acerca del entrenamiento práctico, podemos ayudar a las próximas generaciones de profesores, ingenierons, abogados, doctores y arquitectos a que sean capaces de discutir acerca de su lucha a medida que se forman, y mejorar así su experiencia práctica.

Via Concordia University

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