viernes, 1 de noviembre de 2013

Un cristal plasmónico que se modifica para coincidir con la frecuencia luminosa de la fuente

Las gemas son conocidas por la belleza de la luz que pasa a trabés de ellas. Pero lo que determina el paso de las frecuencias de luz permitidas son las disposiciones fijas de los átomos de dichos cristales. Ahora, un grupo de investigadoes ha creao un cristal plasmónico o que contiene plasma, que es sintonizable.

El efecto se consigue ajustando un voltaje aplicado al plasma. Ya que el cristal entonces es ágil transmitiendo luz a terahercios en varias frecuencias, esto podría incrementar el ancho de banda de las redes de comunicación a alta velocidad y en general, mejorar la electrónica de alta velocidad.

Este experimento es algo más que una mera curiosidad precisamente porque las resonancias de plasma son ampliamente sintonizables. Normalmente, las transparencias inducidas electromagnéticamente en sistemas más ampliamente conocidos como gases atómicos, cristales fotónicos y metamateriales requieren del ajustes a unas frecuencias del láser para coincidir con los sistemas físicos. En este caso, los propios investigadores sintonizan el sistema para que coincida con la fuente de radiación, invirtiendo, en cierta manera, el problema.

Los cristales fotónicos son construidos artificialmente para permitir la transmisión de longitudes de onda específicas. Los metamateriales requieren de bultos a escala nanométrica o micrométrica para ajustar las interaciones entre las estructuras artificiales y la luz. El cristal plasmónico, con su habilidad para dirigir la luz como un cristal fotónico, a lo largo tamaño de sub-longitud de onda como un metamaterial, en efecto, hibridiza ambos conceptos. Su método puede ser usado para reducir el tamaño de los cristale fotónicos y desarrollar metamateriales sintonizables.

El plasma de electrones del cristal se forma naturalmente en el interfaz de semiconductores con diferentes bandas prohibidas. Chapotea entre sus atómicamente suaves límites que, adecuadamente alineados, forman un cristal. Los electrodos de metal dibujados permiten que sus propiedades sean reconfiguradas, alterando su rango de transmisión de luz. Además, los defectos intencionadamente mezclados en el fluido de electrones permiten que la luz sea transmitida donde el cristal sería normalmente opaco.

Sin embargo, el cristal no será codiciado por la belleza de su luz. Primero, el cristal transmite en el espectro de terahercios, un rango de frecuencia invisible al ojo humano. Y los científicos pueden ajustar el gas de electrones bidimensional del crista para variar electrónicamente sus frecuencias de salida, algo que los compradores ocasionales de cristal no serán capaces de llevar a cabo.

Via Science Newsline

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